La piedra de nacimiento de cada mes lleva su propio color, significado y un simbolismo transmitido a lo largo del tiempo.
El diamante simboliza el amor eterno, la pureza y la fortaleza inquebrantable de los vínculos duraderos.
Incoloro y transparente, con destellos que descomponen la luz en todos los colores
Ligado a Aries y Tauro, potencia la fuerza de voluntad y la constancia de estos signos.
Se considera un amplificador de energía que aporta claridad, fortaleza interior y un sentido renovado de propósito.
La elección por excelencia para compromisos y bodas, y un regalo atemporal para quien valora la elegancia eterna.
Aunque es la gema más dura, límpialo a menudo con agua tibia y un cepillo suave para mantener intacto su brillo característico.