Cuidados de Palma kentia
Howea forsteriana · Arecáceas (palmeras)
Howea forsteriana · Arecáceas (palmeras)
La Palma kentia (Howea forsteriana) es una planta de interior popular de la familia Arecáceas (palmeras), originaria de Australia. Su cultivo se considera de dificultad Moderada y por lo general alcanza 120–300 cm en interiores. Aquí tienes todo lo que necesitas para mantenerla sana: riego, luz, humedad, abono, propagación y seguridad para mascotas. Es de crecimiento Lento y desarrolla la mayor parte de su tamaño en los meses cálidos y luminosos de primavera y verano.
| Velocidad de crecimiento | Lento |
|---|---|
| Tamaño adulto | 120–300 cm |
| Región de origen | Australia |
| Familia botánica | Arecáceas (palmeras) |
| Toxicidad | No tóxica |
| Purificadora del aire | Sí |
| Ideal para | hogares con mascotas, llenar un rincón |
Riega tu Palma kentia más o menos cada 7–12 días, dejando que se sequen los primeros centímetros del sustrato entre riegos. Vacía siempre el plato para que las raíces nunca queden en agua: el exceso de riego es la forma más común de perder esta planta.
¿No sabes cuándo regar? Introduce un dedo 2–3 cm en el sustrato y riega solo cuando lo notes seco a esa profundidad; un medidor de humedad económico o el peso de la maceta también sirven. Riega a fondo hasta que salga agua por los orificios de drenaje y luego desecha lo que quede en el plato. Las hojas inferiores blandas y amarillentas suelen indicar exceso de agua; las hojas secas y enrolladas suelen indicar falta. Reduce siempre el riego en los meses más oscuros, cuando la planta bebe mucho menos.
Dale a tu Palma kentia una luz media a brillante indirecta. Se adapta a distintos lugares, pero evita el sol fuerte del mediodía sobre las hojas.
Una ventana orientada al este es casi ideal, o un lugar a un metro de una ventana más luminosa al sur o al oeste. Unas cortinas finas suavizan el sol fuerte de la tarde. Gira la maceta un cuarto de vuelta cada semana para que crezca de forma pareja.
Mantenla entre 16–24 °C y lejos de corrientes frías y de las salidas de calefacción. Prefiere una humedad Media; si el aire de tu casa es seco, agrúpala con otras plantas o usa un humidificador.
Plántala en una mezcla de sustrato estándar con buen drenaje. Abónala con un abono suave una o dos veces durante la temporada de crecimiento, y suspende el abono en otoño e invierno, cuando el crecimiento se ralentiza.
| Estación | Riego | Qué hacer |
|---|---|---|
| Primavera (mar–may) | Retoma el riego habitual a medida que se reactiva el crecimiento. | Comienza la temporada principal de crecimiento: vuelve a abonar, trasplanta si está apretada de raíces y toma esquejes ahora para el mejor éxito. |
| Verano (jun–ago) | Es la estación de más sed; revisa el sustrato con más frecuencia. | Mantén el abono según lo previsto, vigila las plagas con el calor y protege las hojas del sol abrasador tras el cristal. Se agradece más humedad. |
| Otoño (sep–nov) | Deja que el sustrato se seque un poco más entre riegos. | Reduce el abono a medida que el crecimiento se ralentiza y aleja la planta de ventanas y puertas frías antes de los primeros fríos. |
| Invierno (dic–feb) | Riega con moderación: el exceso de riego ahora es la causa número uno de muerte. | Suspende el abono, dale el lugar más luminoso que tengas y mantenla lejos de radiadores, salidas de calor y corrientes frías. |
Trasplántala más o menos cada 2–3 años, idealmente en primavera cuando el crecimiento se reactiva. Sube solo una talla de maceta (2–3 cm más ancha) con orificios de drenaje: una maceta demasiado grande retiene agua y favorece la pudrición de raíz. Señales de que es el momento: raíces que asoman por los orificios de drenaje o rodean la superficie, agua que atraviesa de golpe, o un crecimiento que se ha estancado. En los años en que no trasplantes, retira y reemplaza los primeros centímetros de sustrato.
La primavera y el comienzo del verano, durante el crecimiento activo, ofrecen el mejor resultado. Así se hace, paso a paso:
| Tipo de planta | Palmera |
|---|---|
| Género | Howea |
| Familia | Arecaceae · Arecáceas (palmeras) |
| Originaria de | Australia |
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Puntas marrones y secas | Aire seco, o sales y flúor del agua del grifo | Aumenta la humedad y riega con agua filtrada o reposada. |
| Plagas (ácaros, cochinillas) | Ambiente seco o una planta nueva infectada | Limpia las hojas, enjuágalas y trata con jabón insecticida o aceite de neem. |
Las plagas de interior habituales son las arañas rojas (finas telarañas, hojas moteadas), las cochinillas algodonosas (motas blancas como algodón), las cochinillas duras (pequeños bultos marrones) y los mosquitos del sustrato (moscas diminutas que salen del sustrato encharcado). Revisa cualquier planta nueva antes de juntarla con las demás, limpia las hojas de vez en cuando y deja secar la capa superior del sustrato para ahuyentar a los mosquitos. Ante la primera señal, aísla la planta, limpia o enjuaga lo que puedas y trata con jabón insecticida o aceite de neem cada semana hasta que quede libre de plagas.
No: la ASPCA clasifica la Palma kentia como no tóxica para gatos y perros. Comer mucha cantidad de cualquier planta puede causar un malestar estomacal leve.
Aproximadamente cada 7–12 días: deja que se sequen primero los primeros centímetros del sustrato, luego riega a fondo y deja drenar.
Luz media a brillante indirecta. Mantenla fuera del sol directo intenso del mediodía, a menos que sea una planta de pleno sol.
Aire seco, o sales y flúor del agua del grifo. Aumenta la humedad y riega con agua filtrada o reposada.
Más o menos cada 2–3 años, idealmente en primavera. Sube solo una talla de maceta cuando las raíces llenen la maceta o asomen por los orificios de drenaje.
Es de crecimiento Lento, con la mayor parte de su desarrollo en los meses más luminosos y cálidos de primavera y verano.
Por lo general 120–300 cm en interiores, según la luz, el tamaño de la maceta y cuánto tiempo la hayas tenido.
Es una de las plantas frondosas que se eligen a menudo para ayudar a refrescar el aire interior. Considera la purificación del aire como un pequeño extra, no como un sustituto de la ventilación.
Su dificultad es moderada. Con una rutina constante crece bien.
Los valores de cuidado reflejan pautas de horticultura establecidas; la toxicidad se contrasta con la ASPCA.



Última revisión: 2026-08-23