El elefante encarna la sabiduría, la fuerza, la memoria larga y la lealtad inquebrantable. El folclore occidental añadió su matiz: una figura con la trompa alzada rociaría suerte hacia lo alto, consagrando al elefante como icono de fortuna y prosperidad.
En la India, el dios con cabeza de elefante Ganesha es venerado desde siempre como el que aparta los obstáculos y preside los nuevos comienzos. La tradición budista cuenta que la reina Maya soñó con un elefante blanco antes del nacimiento de Buda, y por eso los elefantes blancos son sumamente sagrados en Tailandia y todo el Sudeste Asiático.
El elefante encarna la sabiduría, la fuerza, la memoria larga y la lealtad inquebrantable. El folclore occidental añadió su matiz: una figura con la trompa alzada rociaría suerte hacia lo alto, consagrando al elefante como icono de fortuna y prosperidad.
Las figuras de elefante suelen colocarse en la entrada para recibir la buena energía, y para la suerte se prefiere la trompa hacia arriba. Que mire a la puerta o hacia dentro depende de cada tradición: sigue la lectura que más te convenza.