Este rojo profundo, con matices de vino, nace del granate, la piedra de nacimiento de enero. Desde la antigüedad, el granate acompañaba a los viajeros como amuleto y simbolizaba la amistad duradera. Por eso este color transmite una pasión serena y una determinación que no se apaga.
Este rojo profundo, con matices de vino, nace del granate, la piedra de nacimiento de enero. Desde la antigüedad, el granate acompañaba a los viajeros como amuleto y simbolizaba la amistad duradera. Por eso este color transmite una pasión serena y una determinación que no se apaga.
Le sienta bien a quien empieza el año con una meta clara y la constancia para cumplirla. Úsalo cuando prefieras irradiar una confianza tranquila en lugar de llamar la atención.
Un jersey burdeos o una bufanda color vino dan profundidad inmediata a los looks de invierno. En casa, basta un cojín o una manta en rojo oscuro para llenar la sala de calidez.