Este crema suave brilla como la perla, la piedra de nacimiento de junio. La perla se forma despacio en el mar, capa a capa, y por eso simboliza desde siempre la paciencia, la pureza y una elegancia serena. El color conserva esa gracia sin prisa, como la luz de la luna.
Este crema suave brilla como la perla, la piedra de nacimiento de junio. La perla se forma despacio en el mar, capa a capa, y por eso simboliza desde siempre la paciencia, la pureza y una elegancia serena. El color conserva esa gracia sin prisa, como la luz de la luna.
Le va bien a quien conquista sin estridencias, a quien prefiere convencer con suavidad antes que imponerse. También acompaña a quien cuida con constancia algo que simplemente necesita tiempo.
Un jersey crema o unos pendientes de perla iluminan y suavizan el rostro al mismo tiempo. Envuelve la habitación con ropa de cama o cortinas en marfil y se instalará una calma acogedora.