Los símbolos que aparecen en nuestros sueños pueden actuar como un espejo de las emociones y los pensamientos ocultos en nuestro subconsciente.
La lluvia representa la liberación emocional, la purificación y la renovación. Según su intensidad, puede anunciar fertilidad y alivio o, por el contrario, tristeza y dificultades pasajeras.
Una lluvia suave simboliza limpieza emocional, renovación y la llegada de nuevas oportunidades tras un periodo de espera.
Una tormenta intensa o una lluvia que te empapa sin refugio puede reflejar tristeza acumulada, llanto contenido o problemas que te abruman.
A menudo expresa la necesidad de soltar las lágrimas que has reprimido y de permitir que tus emociones fluyan para sanar.
Permítete sentir y expresar tu tristeza; después de la lluvia siempre llega un terreno fértil para crecer.