El plasma rico en plaquetas (PRP) utiliza un concentrado de tu propia sangre, inyectado en el cuero cabelludo para estimular los folículos pilosos. Resulta prometedor para la alopecia de patrón, pero la evidencia es desigual y conviene verlo como un complemento, no como una cura.
El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene extrayendo una pequeña cantidad de tu propia sangre, centrifugándola para concentrar las plaquetas e inyectando ese plasma en el cuero cabelludo. Las plaquetas liberan factores de crecimiento que, se cree, prolongan la fase de crecimiento activo de los folículos y mejoran su riego sanguíneo, lo que puede frenar la miniaturización en la alopecia androgenética (de patrón).
Lo que muestra la evidencia
Varios estudios controlados y revisiones sistemáticas señalan que el PRP puede aumentar la densidad y el grosor del cabello en la alopecia androgenética, sobre todo combinado con tratamientos como el minoxidil o el microneedling. Sin embargo, la calidad global de la evidencia es baja. Los ensayos varían mucho en cómo se prepara el PRP, cuánto se inyecta y con qué frecuencia, y muchos son pequeños y conllevan riesgo de sesgo. Esta heterogeneidad produce resultados inconsistentes y dificulta predecir resultados para cada persona. Los revisores piden de forma constante estudios más amplios y estandarizados. En resumen: beneficio plausible, posiblemente real pero modesto, y no garantizado.
Calendario habitual de sesiones
Los protocolos no están estandarizados, pero un enfoque común es una serie inicial de sesiones mensuales durante aproximadamente tres o cuatro meses, seguida de sesiones de mantenimiento cada pocos meses. Los beneficios, si aparecen, son graduales y dependen de continuar el tratamiento; los resultados tienden a desvanecerse una vez que se detienen las inyecciones.
Qué esperar durante el tratamiento
- Una extracción de sangre y luego una breve espera mientras se procesa la muestra.
- Crema anestésica o anestesia local, y después una serie de inyecciones por las zonas con menos densidad.
- Sensibilidad leve del cuero cabelludo, hinchazón, enrojecimiento o pequeños hematomas puntiformes durante un día o dos.
- Como el PRP procede de tu propia sangre, una reacción alérgica es muy improbable, aunque toda inyección conlleva un pequeño riesgo de infección.
El PRP suele ser más útil en la pérdida de patrón de leve a moderada, donde aún quedan folículos vivos. Es poco probable que ayude donde el cabello lleva años ausente o donde la cicatrización ha destruido los folículos.
Coste y consideraciones prácticas
El PRP suele considerarse cosmético, por lo que normalmente no lo cubre el seguro y se paga del bolsillo. Los precios varían considerablemente según la región, la clínica y el número de sesiones, así que pide un presupuesto por escrito que cubra todo el ciclo inicial más el mantenimiento continuo, no solo una visita aislada. Como los resultados dependen del tratamiento repetido, ten en cuenta el coste a largo plazo. Comenta tus objetivos con un dermatólogo colegiado, que puede confirmar el diagnóstico, descartar otras causas de caída y decirte si opciones de primera línea con eficacia demostrada, como el minoxidil o la finasterida, deberían ir antes o junto al PRP. Acude a un médico sin demora ante una caída repentina, en parches o con cicatrización, o ante dolor, enrojecimiento o pus en el cuero cabelludo, que apuntan a afecciones que el PRP no corregirá.
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¿Es el PRP una cura permanente para la caída del cabello?
No. El PRP no cura la alopecia de patrón, que es una afección genética progresiva. Cualquier mejora suele depender de sesiones de mantenimiento continuas, y los beneficios tienden a disminuir si se detiene el tratamiento. Conviene usarlo junto a terapias de eficacia demostrada, no como sustituto de ellas.
¿En cuánto tiempo veré resultados con el PRP?
Los cambios son graduales. La mayoría de los protocolos implican varias sesiones a lo largo de unos meses, y cualquier reducción de la caída o mejora de la densidad suele hacerse notar solo tras esa serie inicial. Como las respuestas individuales varían, tu médico debería reevaluar con fotos antes de continuar.
Explorar más
⚠️ Cuándo ver a un médico — no te automediques
- Calvas repentinas, irregulares o circulares
- Enrojecimiento, descamación, pus, dolor o picor (posible alopecia cicatricial — trátalo con urgencia)
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- Caída con signos generalizados (pérdida de peso, fatiga, cambios en el ciclo, acné, vello extra)
- Caída justo después de un medicamento nuevo
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