El 1 encarna la fuerza original que abre caminos donde antes no había ninguno: es la chispa que inicia, decide y avanza. Su misión es aprender a confiar en su propio criterio y liderar sin esperar permiso.
El 4 es el cimiento: orden, método y esfuerzo paciente que levanta estructuras sólidas y duraderas. Su misión es construir con constancia aquello en lo que otros pueden confiar.