La rosa habla de amor, belleza y respeto, con una historia distinta para cada color; la madreselva simboliza el cariño devoto, esos lazos que no se sueltan. Para junio, mes clásico de bodas, es una pareja perfecta.
La rosa habla de amor, belleza y respeto, con una historia distinta para cada color; la madreselva simboliza el cariño devoto, esos lazos que no se sueltan. Para junio, mes clásico de bodas, es una pareja perfecta.
Los nacidos en junio son cariñosos, sociables y se entregan de verdad cuando quieren. Románticos pero de fiar, consiguen que una relación sea emocionante y segura a la vez.
Según la mitología griega, la rosa nació junto a Afrodita, la diosa del amor. En la antigua Roma, lo que se hablaba 'sub rosa' — bajo la rosa — quedaba en secreto. La madreselva tiene su propio folclore: plantada junto a la puerta, se creía que atraía la buena suerte y protegía el hogar.
La rosa permite elegir el mensaje por el color: roja para el amor, rosa para la gratitud, amarilla para la amistad. Y una madreselva perfumada para el jardín o el balcón sigue floreciendo durante años: un regalo con futuro.