El día que se mira con recelo en España no es el viernes 13, sino el martes 13. Como advierte el refrán, en martes ni te cases ni te embarques — y si encima cae en 13, la cautela se redobla.
Al cerrar fechas con socios españoles, mejor no poner una firma importante o una salida en martes 13: es un detalle que se agradece. El viernes 13, en cambio, suele pasar sin pena ni gloria.