- Sternberg distingue la inteligencia analítica (analizar, evaluar y comparar, lo que miden los test clásicos), la creativa (generar ideas nuevas y afrontar situaciones novedosas) y la práctica (aplicar el conocimiento al mundo real y adaptarse al entorno).
- La inteligencia práctica es la capacidad de resolver problemas cotidianos y adaptarse, moldear o seleccionar entornos.
- Su valor principal es ampliar la inteligencia más allá del razonamiento académico, incorporando la creatividad y la sabiduría práctica.
- Los críticos cuestionan que las tres inteligencias sean realmente independientes y que la inteligencia práctica prediga el éxito por encima del factor g.
¿Cuáles son los tres tipos de inteligencia?
Sternberg distingue la inteligencia analítica (analizar, evaluar y comparar, lo que miden los test clásicos), la creativa (generar ideas nuevas y afrontar situaciones novedosas) y la práctica (aplicar el conocimiento al mundo real y adaptarse al entorno). La inteligencia eficaz consiste en equilibrar las tres según el contexto.
¿Qué es la inteligencia práctica?
La inteligencia práctica es la capacidad de resolver problemas cotidianos y adaptarse, moldear o seleccionar entornos. Sternberg la asoció al conocimiento tácito, ese saber implícito que rara vez se enseña de forma explícita pero que resulta clave en el trabajo y la vida. Es la dimensión que, según él, peor capturan los test de CI convencionales.
¿Qué aporta frente al modelo clásico?
Su valor principal es ampliar la inteligencia más allá del razonamiento académico, incorporando la creatividad y la sabiduría práctica. Sternberg renombró su enfoque como teoría de la inteligencia exitosa, centrada en alcanzar metas valiosas en la propia cultura. Así desplaza el foco desde una puntuación hacia la capacidad de prosperar en contextos reales.
¿Qué limitaciones se le señalan?
Los críticos cuestionan que las tres inteligencias sean realmente independientes y que la inteligencia práctica prediga el éxito por encima del factor g. Medir la creatividad y la práctica de forma fiable y estandarizada también es difícil. Aun así, la teoría ha enriquecido el debate sobre qué deberían evaluar las pruebas de inteligencia.