- Las dos amplían la idea de inteligencia más allá de lo que miden los test tradicionales y critican reducirla a una sola puntuación.
- Gardner propone ocho inteligencias relativamente autónomas, definidas por dominios como el lenguaje, la música o el espacio.
- Ambas reciben críticas por la dificultad de medir sus componentes y demostrar que son realmente independientes del factor g.
- No es cuestión de elegir una como verdadera, sino de entender qué aporta cada una.
¿Qué tienen en común ambas teorías?
Las dos amplían la idea de inteligencia más allá de lo que miden los test tradicionales y critican reducirla a una sola puntuación. Ambas valoran capacidades poco reflejadas en el aula, como la creatividad o las habilidades interpersonales. Y las dos han tenido gran influencia en la educación y en el discurso público sobre el talento.
¿En qué se diferencian estructuralmente?
Gardner propone ocho inteligencias relativamente autónomas, definidas por dominios como el lenguaje, la música o el espacio. Sternberg, en cambio, plantea tres procesos —analítico, creativo y práctico— que operan sobre cualquier contenido. Es decir, Gardner organiza por tipos de contenido y Sternberg por tipos de procesamiento.
¿Qué dice la evidencia de cada una?
Ambas reciben críticas por la dificultad de medir sus componentes y demostrar que son realmente independientes del factor g. La teoría de Gardner se apoya sobre todo en argumentos clínicos y evolutivos más que psicométricos, mientras que Sternberg ha buscado un mayor respaldo experimental para sus tres inteligencias. En conjunto, su validez predictiva sigue siendo objeto de debate.
¿Cuál deberías tener en cuenta?
No es cuestión de elegir una como verdadera, sino de entender qué aporta cada una. Gardner resulta inspirador para valorar la diversidad de talentos, y Sternberg para pensar la inteligencia aplicada y creativa en la vida real. Para una visión rigurosa de la estructura cognitiva, conviene complementarlas con modelos psicométricos como el CHC.